Vaso o río2

Respecto a nuestras emociones: ¿Somos vaso o río?

Si se vierte sal en un pequeño vaso que contiene agua, ¿qué pasa con el agua?, ésta, se volverá salada, y consecuentemente no podremos tomarla, o no al menos con agrado. Por el contrario, si un poco de sal se vertiera en un río cristalino, ¿qué pasaría con el agua del río?, ésta seguiría su transitar y su sabor no se habría afectado, o lo habría hecho de manera tan mínima que se podría beber sin problema. 

Así como el vaso y el río, pueden ser nuestras emociones

Imaginemos un día cualquiera, tenemos un evento que nos altera (una discusión, la demora de un taxi, la no correcta atención en un local, etcétera), seguramente nuestra primera reacción será sentir enojo, sin embargo, podemos elegir, ser vaso o río, es decir, discutir con la otra persona, a tal punto de generar una ofensa, quedarnos con el malestar y que este se prolongue durante el resto del día (o días), o en cambio dejar fluir y construir una actitud positiva que nos acompañe en nuestras demás labores a pesar de lo sucedido.

¡Podemos elegir!

¿Eliges ser vaso o río?

Escrito por Neptalí Castro | Gerente de Gen Consultores (inspirado en una de las enseñanzas de Buda)

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